domingo, 5 de junio de 2011

Hace frío. El hogar,
ceniciento y sucio,
es lugar para telarañas.
Las tazas están vacías,
todas o quizá sólo dos.
En todo caso, nada que
pueda remediar.
Y el último sorbo
en mi trémula garganta,
néctar de añoranzas,
se escapa veloz.
A veces lo entiendo;
otras veces, no.

Roberto Bolaño, autorretrato a los veinte años.

Me dejé ir, lo tomé en marcha y no supe nunca
hacia dónde hubiera podido llevarme. Iba lleno de miedo,
se me aflojó el estómago y me zumbaba la cabeza:
yo creo que era el aire frío de los muertos.
No sé. Me dejé ir, pensé que era una pena
acabar tan pronto, pero por otra parte
escuché aquella llamada misteriosa y convincente.
O la escuchas o no la escuchas, y yo la escuché
y casi me eché a llorar: un sonido terrible,
nacido en el aire y en el mar.
Un escudo y una espada. Entonces,
pese al miedo, me dejé ir, puse mi mejilla
junto a la mejilla de la muerte.
Y me fue imposible cerrar los ojos y no ver
aquel espectáculo extraño, lento y extraño,
aunque empotrado en una realidad velocísima:
miles de muchachos como yo, lampiños
o barbudos, pero latinoamericanos todos,
juntando sus mejillas con la muerte.

miércoles, 1 de junio de 2011

Sueño de barrilete

Desde chico ya tenía en el mirar
esa loca fantasía de soñar
fue mi sueño de purrete
ser igual que un barrilete
que elevándose entre nubes,
con un viento de esperanza, sube y sube.
Y crecí en ese mundo de ilusión,
y escuché sólo a mi propio corazón.
Mas la vida no es juguete
y el lirismo es un billete sin valor.

Yo quise ser un barrilete
buscando altura en mi ideal,
tratando de explicarme que la vida es algo más
que darlo todo por comida.
Y he sido igual que un barrilete
al que un mal viento puso fin.
No sé si me falló la fe, la voluntad,
o acaso fue que me faltó piolín.

En amores sólo tuve decepción;
regalé por no vender mi corazón,
hice versos olvidando
que la vida sólo es prosa dolorida
que va ahogando lo mejor,
y va abriendo heridas, ¡ay!, la vida.
Hoy me aterra este cansancio sin final,
hice trizas mi sonrisa de cristal.
Cuando veo un barrilete me pregunto,
aquel purrete, ¿dónde está?

domingo, 22 de mayo de 2011

Con los brazos tendidos
la cabeza recostada
los ojos cerrados
al infinito
todo luz, todo oscuridad
algunas sombras dibujadas
en los pies helados
la habitación vacía
el amor
desesperado
esperando
nada más
sólo contradicciones.

domingo, 8 de mayo de 2011

Fragmento "Lovesong", de Alfred Prufrock

And indeed there will be time 
For the yellow smoke that slides along the street, 
Rubbing its back upon the window-panes; 
There will be time, there will be time 
To prepare a face to meet the faces that you meet; 
There will be time to murder and create, 
And time for all the works and days of hands 
That lift and drop a question on your plate;                                30 
Time for you and time for me, 
And time yet for a hundred indecisions 
And for a hundred visions and revisions 
Before the taking of a toast and tea. 

viernes, 6 de mayo de 2011

Estímulo, flor de sacudida. Asseyez-vous, ignorantes! Rendiós ante la virulencia y rabia artificial o rebuscada - en todo caso no accidental - instrumental, áspera, corrosiva cárcel de juventud. Dioses en probetas, coloridas pastillas ambivalentes y cómplices, pupilas dilatadas, la arrogancia vomitada contra las paredes. Arrojad los dados eternos sobre la mesa y embebed los labios en el éxtasis sin jamás dormir o descansar.

martes, 3 de mayo de 2011

Fragilinvencible

                                                           
Hondo en tu luz
Me hundo y vuelvo a empezar
puedo elegir, desistir y morir, ser feliz así
o renacer, ser niño y sólo crecer
ser uno más bajo el sol y dar fruto al fin
No digas no cuando estoy mirando las estrellas
son mi versión libre de Dios.
Y el cielo azul de tan oscuro las hace más bellas
o será que estamos unidos los dos.
Descansa aquí, en mis brazos duerme nena buena
Hasta que nos despierte el sol.

PEZ.